domingo, 8 de junio de 2025

Elogio al amor como relación intelectual con el ser

Amar es pensar en el ser de manera infinita. Amar es pensar en el ser absoluto de otro ser. No engarzarlo en una cadena que tiene principio y final. No meterlo en medio del libro de la vida o del mundo, como una flor muerta. Amar es pensar el ser lejos de nuestro mundo, intentar acercarse a la sustancia del mundo ajeno. Amar es pensar en el ser a través de su significado verdadero, es decir, inagotable.

Cuando pensamos al ser de manera infinita, lo descargamos de todo lo que lo hace existente. Pero también lo llenamos de la realidad más sublime. No hay concepto para el ser amado, no hay condición para el ser amado, no hay medida, causa ni razón para el ser amado, no hay ninguna cualidad que sobreviva en el ser amado que le asemeje a las cosas existentes, lo despojamos de toda categoría limitante, pero esto lo eleva a una realidad incondicionada cuya actualidad lo convierte en la prueba de que el ser está por encima del mundo. Una quimera que obliga a reconocer una realidad de la cual el pobre espíritu humano, no está destinado más que a participar de manera accidentada y torpe.

Nuestro propio ser, necesita los ojos que le miran y que proyectan su propia figura sobre un horizonte indeterminado. No se puede elevar al espíritu a regiones etéreas e impolutas más que en el reflejo cristalino de los ojos en los cuales, como en una dulce fuente, uno se contempla como algo más que un simple mortal.

El amor es una transición entre el ser condicionado de la vida ordinaria y el ser totalmente incondicionado de lo que no se puede observar, de lo que no puede ser pensado. Pero la diferencia con la libertad propia (el ser incondicionado en nosotros) es que la libertad, la incondicionalidad del ser amado se aparece ante nosotros. Es noúmeno y fenómeno al mismo tiempo. Cuando todo en nuestra observación del mundo nos dice que lo condicionado reina en cada rincón de la existencia, imponiendo su dictadura y convirtiendo la libertad en ilusión, el amor nos muestra que la libertad del ser ajeno puede romper nuestras cadenas, despertarnos del sueño en el cual la vida nos sumerge, liberarnos de nuestras propias condiciones aparentes.

Ese rescoldo de tiempo cristalizado que es el ser amado, impenetrable en la vorágine de lo contingente, parece capaz de transformarse en el aleteo de mariposa que provoca el huracán.




lunes, 2 de junio de 2025

Quisiera paralizar mi alma como una postal de otoño

Fundirme con el exhalar hormigueante que siento en la piel cuando el viento me arranca un estremecimiento.

Hundirme en el rovoleo siseante de hojas marchitas que me suspenden con su lenguaje. 

El más noble regocijo, la melancolía.





viernes, 30 de mayo de 2025

Esos fragmentos de luz que se desprendían de ti de vez en cuando, espontáneamente. Pedazos de alma que se emanciparon de tu vida sin tú darte cuenta. La tú irrepetible que guardo como un secreto en el fondo de mi corazón. A veces me exige un regreso... a un lugar que no existe.



jueves, 1 de mayo de 2025

He llorado en sueños, por la muerte de una desconocida del pasado. Una que amaba mucho... No sabía su nombre, era realmente anciana, porque para mí siempre fue anciana, pero no sabía su edad, no sabía quién era... pero lloraba a mares por ella, porque sabía que con ella se iba un pedazo de mi vida. Un pedazo de mi vida al que nunca presté atención, pero que era parte de mi alma, tan tonto fui... nunca más volverá, tarde me di cuenta de que murió y solo lo averigüé en sueños.




martes, 28 de noviembre de 2023

Gorgias

De Gorgias el sofista, a quien se le atribuía una longevidad casi centenaria, cuentan que al final de su vida, ya muy anciano, estaba postrado por la debilidad. Acostado, se estaba dejando poseer dulcemente por el sueño. Un íntimo amigo se le acercó y le preguntó cómo se encontraba. Gorgias le contestó: «El sueño está comenzando a entregarme a su hermano» (Hipnos ,Tánatos)

viernes, 10 de noviembre de 2023

Mansa Musa

Pobre

de mansa musa

que no tuvo el placer,

de mirar

tus ojos.


Tienen

mucha más

magia 

que el jade


Brillo

más hermoso

que el

de

oro.





Pernoctando.

El insomnio carga sus pesos sobre los instantes.

El tiempo pesado y los parpados ligeros.

Nunca me da sueño

tan solo puedo soñar con él.

Una línea.

Otra línea.

Otra marca que hago sobre el universo,

como prueba de que estoy en el límite.

Cada verso, otra hendidura en la pared de la celda,

que representa un momento en que debí morir.

Cada verso es un caos de nervios electrizados.

Cada verso es un momento imposible.

Sin embargo, respiro, aún puedo hacerlo

mi cerebro recibe el aliento con el que escribo esto.

Me digo que solo escribo un poema

pero sé que no lo es

si fuera un poema sabría lo que diré en la siguiente línea.

Solo sé que no será atardeceres ni flores

ni la luna, ni  amores.

Solo puedo hablar de finales.