Esos fragmentos de luz que se desprendían de ti de vez en cuando, espontáneamente. Pedazos de alma que se emanciparon de tu vida sin tú darte cuenta. La tú irrepetible que guardo como un secreto en el fondo de mi corazón. A veces me exige un regreso... a un lugar que no existe.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario